Vídeos: Rider I y II. En moto por los alrededores.

   Me encanta montar en moto más que nunca en primavera. Y con montar en moto me refiero a ir a dar una vuelta por las carreteras de los alrededores, ya que la moto la uso todos los días para ir a trabajar y hacer los “mandaos”. A esto último no lo considero montar en moto; voy en moto, sí, pero no monto en moto.

   Cuando le puse el nombre a esta nueva web no fue por casualidad. Cuando editaba prokitespain -de la cual queda como único vestigio el especial que edité a final de dos mil trece- sólo escribía sobre kite, y acabé muy pero que muy aburrido, pero en la presentación de este sítio ya hice mi declaración de intenciones. Y es que, como muy bien indica el nombre “surfgarage”, la cosa va de surf y de garaje… El surf, en el más amplio sentido y el de garaje.. también. Y en este caso te escribo de motos. En el próximo artículo ya no me excuso más.

   En esta época no hace ni mucho frío ni mucho calor y es cuando realmente mola montar en moto. En invierno yo ya no tengo ganas de sufrir con sensaciones térmicas de menos catorce grados. Y en verano casi que tampoco. Sólo de pensar que me paro en el primer semáforo de La Manga, con la chupa de cuero, el casco y el motor irradiando sus, primero ochenta grados, para después ir subiendo a cien grados al final del tiempo del semáforo… 3, 2, 1… arraaaaanco que me entre aire por los resquicios que deja la equipación.

Rider II

   Salir a remar por la mañana con tu chica, comer, dormir la siesta para después ir a dar un paseo por la Carretera de la Azohía, camino de Mazarrón y vuelta a Cartagena por arriba… no tiene precio. Y hablando de precio… ojo con Pegasus que últimamente ronda por ahí en forma de helicóptero azul. Mira que le busco las alas al caballo de Zeus… pero nada: panzón, aspas y “tocotocotó”. Aunque ya sé que vas como yo, cumpliendo a rajatabla todas las señales de tráfico que puso tu tatarabuelo hace cien años en la carretera y que nuestros políticos van recortando proporcionalmente al dinero que se descubre van chupando. Como sigan bajando las velocidades máximas al final vamos a tener que circular hacia atrás y la moto no lleva marcha atrás, aunque debería: los pilotos stunts agradecerían tener una opción más para hacer florituras en sus monturas -en circuito cerrado, claro-.

 

   Y es que el monte de Cartagena en esta época está que se sale. Rodar por la Sierra de La Muela, o los diversos cabezos que circundan nuestra ciudad es un lujo. Carretera de curvas encadenadas, fluida con subidas y bajadas, segunda, tercera, segunda, primera.... Y no es exagerar. Díselo a uno de Madrid que tiene que recorrer unos cuantos kilómetros rodeado de enlatados para poder rodar medianamente tranquilo. Salgo de casa y en cinco minutos ya estoy en mi carretera desierta favorita. Uno entre muchos privilegios que tenemos en esta zona.

 

Rider I

 

   Ya sabes: si te quieres venir a rodar sólo tienes que poner la moto.

 Saludos

@pablo_wing