Remar en Otoño. Recomendaciones.

   La mayoría de nosotros creemos que se acaba el verano y se acaba lo bueno. Pero nada más lejos de la realidad. Podemos alargar la agonía del fin del verano e ir un poco más allá al principio del otoño teniendo en cuenta un par de recomendaciones.

   Es evidente que la temperatura del mar va a ir bajando poco a poco, pero no alcanzará su peor registro hasta Enero o Febrero. Mientras tanto podemos seguir disfrutando de unas largas remadas los fines de semana. Otra cosa es que entre de golpe una ola de frio, pero en este caso estoy hablando de esos días en que empieza el Otoño, y las temperaturas del aire aún no han bajado mucho.

 

    La primera es que no mires el pronóstico del tiempo un lunes para salir el finde. De hecho nunca hay que hacerlo -puesto que los modelos meteorológicos a más de cuarenta y ocho horas fallan más que una escopeta de feria- pero en esta época de cambio de estación aún lo haremos menos. Hay que mirar la previsión de un día para otro. E incluso, antes de salir a remar volver a mirarlo en el móvil. Tienes para su consulta, además de las páginas web del tiempo de toda la vida, varias aplicaciones de móvil que simulan un radar local y te indican si tienes alguna nube cerca. Por supuesto, no tienes que fijarte si va a haber sol o no, puesto que la mayoría de los días amanecerá nublado o muy nublado. Lo importante es que no vaya a haber mal tiempo, ningún cambio brusco del mismo o que no haya mala mar. Antiguamente sólo con mirar el barómetro ya sabríamos si poder navegar o no fijándonos en cambios bruscos de presión medidos en milibares. El milibar fue utilizado técnicamente hasta que se adoptó el uso del hectopascal, ambos medidas de presión.

 

    Otra recomendación es que te lleves el móvil como herramienta de auxilio en caso de emergencia no para selfies o hablar con la oficina. En verano es menos necesario, si bien conveniente, ya que hay barcos de recreo por doquier a los que pedir auxilio en una hipotética emergencia, pero en otoño, y por la zona que nos movemos, no hay ni un alma. Algunos pesqueros sueltos y petroleros, gaseros y cargueros fondeados en la lejanía. Además, las zonas de acceso a la playa son escasas y distantes del primer punto civilizado.

   Importante también es no ir solo. Con amigos se disfruta el doble y además siempre pueden echarte un cabo en caso de lesión, rotura de remo etc. No está de más, ahora que he citado el remo, en grandes travesías llevar de respeto uno plegable, de esos de tres partes, colgado de la mochila estanca o enganchado en la tabla. Antes de emprender una ruta, dejar dicho dónde vas y a qué hora tienes prevista la llegada.

    Una vez hemos llegado a la playa es muy importante hacer unos ejercicios de calentamiento. Esto ya no es el verano, que te apetece meterte en el agua al llegar a la playa con cuarenta grados. Ahora te pasará lo contrario. Llevaremos un neopreno corto de unos dos milímetros y una licra. Importante no ponerse el neopreno en casa, sino en la playa. El neopreno es altamente inflamable y en caso de accidente con el coche… no quiero ni pensarlo. El neopreno nos lo pondremos solo por las piernas, con la parte del tronco y las mangas colgando, enrollado en la cintura, y una licra en el cuerpo. Enseguida que empecemos a remar vamos a empezar a sudar y es poco agradable con el neopreno puesto, seco y con la temperatura del aire templada. Estos están pensados para estar dentro del agua, no fuera. Es caso de caernos y notar que el agua está más fria de lo soportable nos subiremos rápidamente a la tabla, nos quitaremos la licra y nos subiremos el neopreno. Así el agua que se queda dentro la calentará nuestro propio cuerpo y entraremos en calor. Hay que procurar no caerse y bañarse en el lugar de destino como recompensa, con o sin neopreno, dependiendo del día que haga. La temperatura del cuerpo va a bajar más rápido con las temperaturas del mar en Otoño, dieciocho grados y bajando, que con las habituales del verano. En invierno sería inmediata la bajada de temperatura del cuerpo y la aparición de la hipotermia, pero no es objeto de este artículo. Si ya estuvieramos más metidos en el Otoño e hiciera algo de frio no te sobrará el neopreno y podrás prescindir de la licra. Eso también va por gustos.

  Hay suppers que sale sin neopreno. Sólo con la licra. Yo no lo recomiendo. Hay que tener en cuenta que, aunque te salga un buen día en otoño, el agua está más fria y en caso de una hipotética emergencia tener el neopreno puesto retrasaría la entrada en hipotermia. Por eso más vale llevarlo colgando de la cintura, solo embutido en las piernas, como ya he mencionado.

    La idiosincrasia propia de Otoño hace que en alguna salida larga acabes remando bajo la lluvia. Ciertamente con el mar plato y una ligera lluvia es muy bonito remar. Si salimos sabiendo que hay nubes y puede que nos caiga algo de agua, en principio no es problema. Eso sí. Dejaremos aparcado nuestro flamante remo de fibra de carbono ya que hace de pararrayos. La Fibra de carbono conduce muy bien la electricidad. Por eso también descartaremos directamente salir si no tenemos un remo de fibra de vidrio o si tenemos una tabla de SUP de carbono. Las tablas -y/o los remos de fibra de carbono- y las nubes son totalmente incompatibles. Vas a ser el centro de atención de los rayos en muchas millas a la redonda.

    La tabla que usaremos, si tenemos varias, es una con más volumen que con la que solemos navegar en verano, ya que nos tirará menos al agua -los surfers no nos caemos, nos tira la tabla- y podremos llegar secos donde queramos. Si sólo tenemos una tabla seguramente que ya la tenemos “amaestrada” y también nos servirá, por supuesto.

   Una vez realizada nuestra ruta, al llegar a la playa dejaremos la tabla y los bártulos al aire libre y enseguida iremos a ponernos ropa seca. Una vez nos hayamos cambiado y secado bien el pelo para no enfriarnos, endulzaremos el material y lo secaremos a conciencia con una toalla vieja para evitar humedades y sus nefastas consecuencias. El neopreno, una vez endulzado, lo colgaremos del revés, para que se seque bien por el interior y no sea foco de bacterias.

Tomando una serie de medidas extra podremos seguir disfrutando del SUP en Otoño y disfrutar de lo que nos gusta.

 ¿remamos?

twitter: @pablo_wing