Ruta SUP: El Portús-Isla de las Palomas.

      Que amanezca el día con la mar en absoluta calma no es algo habitual. Si a eso le sumas los días que trabajas, o los días con compromisos o que simplemente se te atragantan y te impiden estar en la playa, saldrás a remar uno de éstos... ummmm, déjame pensar… ¿seis en un año?

    Pues bien. El día que Venus se alinea con Saturno, la Luna de Júpiter y el Sol, lo vas a disfrutar. Y sobre todo, y lo más importante, podrás elegir una buena ruta. Esta ruta sólo condicionada parcialmente por las típicas subidas de viento del medio día y que determinarán que rumbo escoger. Si la ruta la haces desde El Portús, playa situada a once kilómetros de Cartagena, puede ser épica. El entorno es impresionante, ya que no hay nada construido en kilómetros a la redonda. Si va a saltar lebeche (SW) a medio día saldré hacia Cabo Tiñoso, Cala Aguilar o Boletes. Pero si va a saltar Jaloque (S-SE) o bien Levante (E), saldré hacia el Este-Sureste, Cueva del Gigante, Cala Estrella, Fatares o la Isla de las Palomas. Así, cuando salte el viento, me traerá directamente al punto de partida sin esfuerzo, viento en popa a todo remo.

   La Isla de las Palomas la forman dos islotes muy juntos, uno más grande que el otro, que dejan un canal de mar por medio. Mide una superficie de una coma dos hectáreas, situada a unos cuatro kilómetros al Sureste del Portús, a unos seis kilómetros al Suroeste desde puerto de Cartagena, y a un kilómetro neto de la costa. Sus coordenadas son: 37° 34′ 12.72″ N, 1° 2′ 35.16″ W. Está totalmente deshabitada, muy rocosa, con algún palmito que otro y su cima está completamente cubierta del guano de gaviotas, cormoranes y diversas aves marinas, que posan y/o anidan en ella. Lugar fantástico para bucear, nada que envidiar a Cabo de Palos. Hace ya casi diez años, una prospección arqueológica descubrió varios pecios en sus alrededores. Yo desde la tabla, no he visto nada… y mira que se ve el fondo!. Incluso fue declarada “Área de Protección de la Fauna Silvestre y Espacio Natural Protegido”.

    Los pescadores la denominan a la Isla de los Colomos. Nombre feo donde los haya. A mi no me gusta esta definición porque el “colomo” es una planta venenosa que no sé si realmente existe en la Isla. Lo dudo bastante. Tampoco en el diccionario Cartagenero consta la palabra. Pero... ¿sabes lo que pienso que pasó realmente…? que algún paisano, años atrás, al ver la Isla llena de aves pensó.. “coloma es paloma, pues colomo es palomo...” Y gritó “¡Hey, la Isla de los Colomos!”. No me extrañaría nada.

    La recomendación es que vayas tranquilamente, a primera hora de la mañana, con agua dulce y unas pequeñas provisiones, una tabla all around o incluso de travesía, no con una race, que sólo puedes remar y remar sin distraerte, y menos con una tabla de olas! A mi, con buena mar y tiempo guardado en el reloj me gusta ir hasta Fatares. Ir viendo el acantilado que hay nada más pasar El Puntal del Moco; ver un par de cuevas a las que se accede con la tabla; saludar a una gaviota que está loca perdida y que siempre sale a dar los “buenos días”; cruzar la Bahía de Cala Estrella con el Roldán de testigo inmutable. Y llegar hasta Fatares, una de las pocas playas vírgenes de la costa mediterránea española. Un bañito como dios te trajo al mundo, un pequeño piscolabis, trago de agua y… a la Isla! Lo de volver a ponerte el bañador ya es cosa tuya.

    Una vez has llegado a la Isla, el baño en el canal es único. Es la guinda del pastel. La finalidad absoluta de la ruta. Increíble. Fondo turquesa, limpio, muy cerca de donde hay mayor altura del acantilado. Las Gaviotas te vigilan como en la película de Alfred Hitchcock. No puedes irte al otro mundo sin haberte bañado ahí. Súmalo a tu lista de cosas por hacer.

    Y de ahí a El Portús, aprovechando la subida del viento de medio día y bajar hasta El Portús surfeando las olas que puedan generarse. Si es que salta el viento o si es que se generan olas, que eso es harina de otro costal.

    De todas formas la ruta desde El Portús la puedes hacer con diversas combinaciones. Una, la que te he comentado. Otra, directamente, ida y vuelta. O costeando hasta el punto más cercano de La Isla con tierra firme, la cual se encuentra a un kilómetro, es decir, cero coma sesenta y dos millas náuticas, o cinco “cables españoles”. De ahí, a la Isla y vuelta directamente. O todas al revés!.

 En una de esas variantes de la ruta, yendo hacia la Isla directamente y en una sola ocasión, tuve el privilegio de ir acompañado por una decena de delfines que navegaban en mi rumbo. En una palabra: impresionante. También me ha saltado por proa un atún. Y otras muchas ocasiones me han cruzado la proa multitud de especies pequeñas. Los fondos te tornan azul marino oscuro debido a las profundidades que se manejan en la línea directa con El Portús. Cuarenta metros en algún punto de la trayectoria que tienden a llegar a ochenta metros un poco más al Sur, fuera de ella. Los rayos de sol convergen hacia el fondo del mar en la zona de la sombra de tu cabeza, aparentemente de forma tangencial formando una especie de aura mística. ¿casualidad?

 Si vas, avísame, que me apunto.

 @pablo_wing